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—¿Qué…qué dijiste? —expresó Teresa con asombro, estaba segura de que había escuchado mal. Instintivamente su cuerpo dio varios pasos hacia atrás para

—Saltar al fondo de la cascada. Te brinda la posibilidad no solo de ver toda la esencia de un nuevo mundo, sino que además está programado para que la vida animal te rodee en un momento mágico

—¿Estás loco? —replicó la chica con molestia. —¿Cómo que saltar? Es una locura, es una cascada. No planeo hacer eso

—Teresa…—dijo Seth con calma—. No estamos en el mundo real, por favor recuerda eso

Teresa quedó en silencio por unos segundos mientras se calmaba. Tenía razón, este era un mundo digital creado para que las personas pudieran alejarse del infierno en el que la Tierra se había convertido. Estaba programado para que nadie saliera herido y, sobre todo, para que todos pudieran tener lo que soñaran, no era descabellado el pensar en espacios así.

—¿Has estado en las secciones principales? —preguntó ella con duda

—Cinco de los siete, y te puedo decir que todo lo que te imagines existe en ese espacio. Desde los animales más increíbles o extintos, pasando por paisajes y lujos que ni en la vida real existen. Las secciones principales están construidas para el éxito de los habitantes del metaverso.

—Yo, no creo poder saltar

—Es como la sección de temores. Todos hemos estado ahí, saltas de un avión sin paracaídas, te lanzas al océano sin nada, te enfrentas a los animales e insectos más terroríficos de la vida o enfrentas a los seres inexistentes más descabellados. Este metaverso nos ofrece experiencias únicas

—Lo sé, pero… no puedo

—Te entiendo. Si no puedes lo respeto. Pero yo saltaré, no creo pueda tener otra oportunidad de hacerlo en esta sección, hay accesos que se consiguen una vez en la vida

Teresa se insultaba en su cabeza por ser tan cobarde. La oportunidad de su vida siempre había querido estar en las secciones principales y estar donde estaba parada en este momento, ni siquiera había sido una posibilidad. Ahora lo había logrado y no podía avanzar. Observó de reojo a Seth y vio como se acercaba al fin de la tierra para saltar

—¡Espera! —gritó Teresa con fuerza

Seth se sobresaltó ante el grito y algunas aves graznaron con terror, no estaban acostumbradas al ruido. —¿Qué pasó?

—Perdona —expresó ella. —No debí gritar, Tengo una pregunta para ti

Seth permaneció en silencio ante ello. Empezaba a preguntarse si no iba a salir con algo extraño, quizá no era la chica que estaba buscando.

—¿Por qué yo? ¿Qué viste en mi para que hagas esto? Con un acceso a esta sección podrías haber traído a cualquier chica, tendrías a toda mujer a tus pies porque garantiza una subida de rango y experiencia a niveles alto.

—¿Acaso tú preguntas a una madre porqué ama a su hijo? ¿O porque los nacionalistas mueren por sus países? No debes tener una razón lógica para ello, mucho menos virtual. Simplemente haces lo que sientes es correcto y está vinculado con tus sentimientos. Puedo decirte lo mucho que me gustas y lo hermosa que me pareces, podrías no creerme. Prefiero demostrarte, estás aquí y yo estoy aquí; y, sobre todo, quiero compartir una experiencia única contigo, que selle lo que sentimos. Porque sé que sientes lo mismo que yo, o no estarías aquí.

Teresa quedó en silencio. Sentía que su corazón saltaba a gran velocidad y su alma sonreía ante la persona que tenía en frente.

—¿Tomarás mi mano?

—Tomaré tu alma y estaré contigo para que veamos como los planetas nacen

Teresa sonrió al momento que recorría sus manos por sus muslos sin accionar a que hacer. —Entonces voy a saltar contigo, por nosotros y por ver algo que nos unirá

Seth se acercó y le dio un beso en la frente. —Eres la mujer más valiente, especial y única de la vida. Salta y seamos libres, yo iré atrás tuyo para que sepas siempre protegeré tu espalda.

—Te amo —expresó la chica con una sonrisa mientras saltaba al vacío con felicidad. Notaba como las aves le rodeaban para acompañarle en su viaje.

Seth quedó en silencio unos segundos ante las palabras que acaba de expresar. Era la primera vez que escuchaba esas palabras de parte de ella. Movió su cabeza mientras emitía una sonrisa y activaba el menú de su usuario.

Teresa empezaba a sentir la brisa y el agua chocar con su cara por la fuerza de la cascada. Estaba feliz, se sentía segura después de mucho tiempo, esperaba sentir los brazos de su amado en segundos y poder ver el nacer de un nuevo mundo. Cerró los ojos para no ver nada y no sentir nada más.





Tobi redactaba un informe en un dispositivo electrónico con rapidez. Llevó la mano a su camisa para liberar el calor que su cuerpo emitía en esa habitación cerrada. Su uniforme policial era demasiado caluroso para ese lugar y maldecía en silencio por tener que estar ahí haciendo su actividad. Con el dispositivo tomó dos fotografías rápidamente para que se vinculen con su informe, debía terminar esto rápidamente.

La puerta de la habitación se abrió a sus espaldas y entraron dos jóvenes médicos. El primero era un joven de ascendencia asiática y cabello negro que se dirigió a la cama a velocidad, mientras sacaba algunos instrumentos de su maletín. Atrás ingresó un chico de cabello castaño y gafas, al entrar al lugar se sacó las gafas para dejar ver sus ojos color esmeralda.

—Empezaba a pensar ibas a llegar tarde —expresó Tobi con molestia

—No es tan fácil desconectarse del espacio en el que me encontraba —replicó el joven con molestia. —Tienes ya el informe del gobierno

—Sí, un caso más entre tantos. La nueva variante atacó y fue fulminante, no hay espacio para una revisión posterior. Hago bien mi trabajo, y veo que igual el tuyo. Siempre me he preguntado ¿Cuánto ganas por esto? ¿O hay algo más? ¿Qué me dices, Seth?

Seth le miró con una sonrisa de burla. —Te sorprendería lo que gano.

—La conocía y creía era alguien importante y que podía servir para nuestro trabajo, pero parece que no.

Seth no respondió al comentario y se acercó a la cama. Su compañero había sacado cuatro recipientes con mecanismos de criogenia médica y una bisturí de laser. Sin darle importancia se acercó a la joven que reposaba en silencio en el lugar. Teresa se mantenía en su cama, su rostro de tranquilidad daba la impresión de que permanecía en el metaverso.

—¿Procedo? —indagó el otro médico

—No está transmitiendo a la base, así que sí —explicó Tobi

—Era muy hermosa, pero demasiado ingenua. ¿Creer en sentimientos en esta época? Fue una mala idea

—Siempre me he preguntado como lo haces. Tienes ese don para caerle bien a la gente y aprovecharte —mencionaba Tobi al instante que veía como el segundo doctor iniciaba un corte en la joven para extraer algunos órganos vitales.

—No es tan difícil en realidad. Le das a la gente lo que quiere

—A veces he pensado que al llevarlos a la zona vacía les pides que salten voluntariamente —completó con una risa fuerte. —Pero imagino es más elaborado, les das lo que no tienen en este mundo físico

Seth permaneció en silencio ante el comentario. Miró su reloj y sonrió, tenía una cita en menos de una hora y debía conseguir dos nuevos tiquetes.
La puerta de la habitación se abrió rápidamente para dar paso a una joven de largo cabello castaño y vistiendo un pantalón color negro en material deportivo y una blusa azul, su rostro llevaba una mascarilla de tela en color negro. En su espalda llevaba una mochila en la que se sobresalía un pedazo de metal curvo.

La joven descargó su mochila en la cama de la habitación e ingresó a una habitación contigua para lavarse sus manos. La habitación principal disponía de una cama grande, un espejo incrustado en la pared y un escritorio central con una máquina pequeña que poseía un botón de encendido en color azul en su parte posterior. Tras unos breves minutos, la chica retornó y se quitó su mascarilla, para colocarle en un pequeño cesto al pie de su cama.

Su lengua recorrió sus labios por unos segundos con la finalidad de refrescar a los mismos, era evidente que no había tomado agua en varias horas. Ambas manos recorrieron su cabello para alisarlo temporalmente. El equipo del centro emitió un sonido de baja intensidad, con la finalidad de brindar una alerta.

Ella avanzó lentamente hasta el equipo y tras acercar su muñeca el dispositivo inició una luz verde y en la habitación una serie de hologramas aparecieron rápidamente.

—Usuario Amina Teresa ha iniciado sesión correctamente —declaró una voz artificial

La joven sonrió ante ello. Llevó su dedo a la muñeca para sentir un pequeño dispositivo digital que tenía incrustado. Su mente recordó cómo años atrás el dispositivo fue colocado en toda la humanidad con la finalidad de ser un pasaporte y medio de identificación global, pero también fue aprovechado por la empresa más grande del planeta para utilizarlo como medio de acceso en el metaverso digital. El dispositivo digital poseía la información de nacimiento, legal y económica de la persona que lo tenía, pero al mismo tiempo podía tener una conexión neurológica con el usuario para su ingreso virtual.

Teresa se recostó en su cama y cerró los ojos al momento que presionaba la piel contra el dispositivo.

—Acceso concedido —replicó la voz

Un leve mareo invadió el cuerpo de la joven con rapidez y antes de que pudiera referir el malestar, su alrededor desapareció y se encontraba al frente de un parque enorme con arboles llenos de hojas y pequeños insectos que volaban en todas direcciones. Su mente lo reconocía real a pesar de que no lo podía ser. Su apariencia física no se había afectado.

—Pensé no te ibas a conectar hoy —le reclamó una voz masculina a sus espaldas

Teresa reconoció rápidamente esa voz y sonrió, su mente no imaginaba un escenario en el que quisiera estar en el mundo físico, giró lentamente para ver al frente suyo a un sujeto de mediana edad, barba de tres días, ojos negros cubiertos por unos lentes grandes, el cabello oscuro hacía tono con un traje formal del mismo color. — Tobi

—El mismo que pasa en esta sección de la red —expresó con una sonrisa

—Nunca sales de esta sección, lo cual es algo aburrido para serte sincera —expresó Teresa con evidente decepción al momento que extendía su mano y aparecía un menú virtual del cual pudo materializar un tique de transporte

—¿Irás a verlo nuevamente? ¿Al muchacho maravilloso que hace que tú vida brille en color y aparezcan fuegos artificiales?

—Ahórrate la burla que no te escucharé. Si fueras a otras secciones estoy segura de que tú vida será más interesante

Tobi le miró en silencio por varios segundos. —Estoy seguro de que en varias de ellas se vive el sueño virtual

—Me voy —respondió la chica con molestia, —Te traeré algo para que te entretengas, quizá una novia.

Antes de que Tobi pudiera refutar la chica desapareció en una lluvia de luces. Suspiró con fuerza ¿debería intervenir al saber la identidad del misterioso sujeto? Negó con la cabeza, en este mundo cada quién debía velar por si mismo.



Teresa apareció en medio de una larga calle de bloque de granito y casas de varios colores con tejas anaranjadas. Al costado derecho un largo río avanzaba a velocidad del cual varios peces y animales acuáticos saltaban con libertad. La sección dieciocho en la que se encontraba, se caracterizaba por ser un espacio virtual de tranquilidad y el lugar perfecto para una cita. Su nivel le permitía tener acceso únicamente al primer nivel, ya que los demás estaban reservados para una cantidad de experiencia que estaban más allá de su control.

Caminó varios metros en dirección de una banca que se veía cómoda y bien ubicada, en su camino al pasar por un espejo pudo ver su rostro cuidado y lleno de vida, sus labios con un color carmesí y un vestido azul ceñido al cuerpo le hacían ver como una de las mujeres más hermosas de la existencia. Al llegar ala banca tomo asiento y decidió ver al río con paciencia.

—Me preguntaba como iba a encontrarte en este lugar, pero claro, buscando a la mujer más bella se solventaba —mencionó un joven de camisa y pantalón claro, unas gafas cubrían sus ojos.

—Con palabras no me vas a conquistar —sentenció Teresa rápidamente

—¿Y con toda mi esencia para ti? —replicó rápidamente el joven con une reverencia mientras extendía su mano derecha, cubierta por un guante blanco.

—Quizá podríamos llegar a un acuerdo, mi querido Seth —declaró mientras extendía su mano

El recién llegado dio un beso en la mano de la joven mientras sonreía para el encanto de la joven. —Pensé que no vendrías el día de hoy, no te había visto conectada algunos días.

—Tuve algunos problemas con mi salud, necesitaba ciertos medicamentes. Tuve que salir a buscarlos y…

—¿Saliste al entorno exterior? —preguntó Seth con sorpresa

—No me pasó nada. No hubo contacto cercano con nadie y conseguí la medicina. Conozco mucho sobre la nueva variante, no me ha pasado nada, tranquilo

—Está bien —declaró el muchacho girando su cuello hacia el piso con evidente preocupación. —Es solo que la mortalidad de ese virus ha terminado, empezó en el año 2020 y ya han pasado más de veinte años sin que haya algún cambio o forma de detenerlo.

Teresa se levantó de su banca y cubrió su rostro con ambas manos para tranquilizarlo mientras le brindaba unas caricias en sus mejillas. —Todo está bien, tenemos este lugar

El joven sonrió ante ello le gustaba sentir la calidez de la mano de ella en su cuerpo. Su corazón empezaba a latir más fuerte, pero no debía dejarse llevar por los sentimientos en un mundo virtual, era una mala idea. Llevó sus manos a las de ella para alejarlas mientras las tomaba para que no fuera obvio. —¿Estás preparada para una gran sorpresa?

—Cierto que me ibas a llevar a la luna y bajarme las estrellas. La típica clase de bobada que dicen los hombres para que caigamos rendidas a sus pies.

—Una mujer que no cree en las palabras. Difícil —refutó

—A veces una debe andar con cuidado

—Sabes que daría todo para protegerte, aunque claro, en este mundo nada puede salir mal. Está codificado para que nadie se lastime

—Ventajas y puntos para que haya aparecido al frente tuyo

Seth sonrió ante ello y con un suave gesto de su mano invocó a su menú para que dos tiquetes de transporte aparecían ante ellos

—¿Es el pasaje a la luna? —se mofó ella nuevamente

—Algo así, pero a dónde vamos será una experiencia única

Teresa lo miró con sorpresa, notó como su mano era apretada por la de su acompañante, definitivamente estaba emocionado con esos materiales.

—¿Acaso me llevas a una de las siete principales secciones? —declaró en burla

—Para nada, tú te mereces algo mejor y único. Sostenlo

La chica notó como le extendía el tique, pero no contenía una impresión de destino, era la primera vez veía algo así. Lo tomó por instinto, sin saber que hacer

—Vamos —expresó al momento que activaba uno de los elementos y desaparecía. Teresa estuvo por tres segundos en duda, pero movió su cabeza negativamente. Estaba aquí, debía hacerlo y sin pensarlo nuevamente dio un salto al nuevo destino.



Seth observó como su acompañante se materializaba a su lado y eso le brindó un suspiro de tranquilidad. Teresa tensó sus brazos y sus pupilas se extendieron ante lo que estaba mirando.

Al frente de ellos se extendía una cascada abismal, en el fondo de esta un sinnúmero de arcoíris se formaban a rapidez. Varias aves volaban en diversas direcciones con sus sonidos. En la parte superior de la cascada donde ellos se encontraban, hierba de tamaño corto y llena de flores abundaban el lugar para darle un aspecto mágico

—Esto es… —mencionaba Teresa con sorpresa. —maravilloso

Seth sonrió ante el comentario y prosiguió. —La sección cero, es la más difícil de acceder porque se cuenta fue la primera en ser construida y se fundó en base a la creación de nuestro planeta, un mundo lleno de vida y naturaleza. Es la parte espléndida de este lugar, ya que te permite ver la creación del todo. Y lo mejor, es que sólo pueden estar dos personas al mismo tiempo.

—Esto es increíble, no puedo creer me trajiste aquí. ¿Cómo conseguiste entradas?

—Cualquier cosa por la mujer más hermosa del mundo.

—Basta —mencionó ella al momento que se sonrojaba. —Esto es irreal

—Y la mejor parte es que existe una forma de ver la iniciación de este lugar

—¿Cómo? —indagó ella con evidente sorpresa

—Saltando al fondo de la cascada






Día actual

—Parece que te quedaste pensando en tú pasado —declaró Simón mirando con desdén a su enemigo ya que notaba como pese a la situación era abrazado por Prudence sin tomar énfasis en algo adicional. A su lado se ubicaba Teresa que sostenía en sus manos la espada forjada con el fin básico de eliminar toda criatura sobrenatural. Tiempo atrás se había jurado matar a Marcos y a cada vampiro que osara pasear por su camino.

Prudence era una joven de cabello negro lacio cuya longitud seguía hasta por debajo de los hombros, ojos oscuros como la misma noche y una sonrisa cautivadora, lo cual, sumado a un cuerpo escultural y bien proporcionado, dejaría sin aliento a cualquier ser masculino, o femenino de ser el caso. Por otra parte, Marcos era joven de cabello negro y ojos castaños que combinaban en su mirada cubierta de seriedad. Su estatura era muy superior a la media de su especia, combinaba con su tez definida por músculos.

Al lado contrario estaba Teresa, una joven de cabello grisáceo y ojos color miel, tez blanca y unos labios provocativos. Simón era de la misma estatura que su acompañante, cabello y ojos tonalidad castaño oscuro, fornido.

—¿El pasado? —preguntó Marcos con evidente molestia—. Eso solo es una vaga ilusión de nuestras anteriores vidas, si tomamos en cuenta que viviremos toda la eternidad, no es de sorprenderse que, para ustedes, criaturas efímeras, el pasado sea algo de importancia

—¿Crees que tienes la de ganar Marcos? ¿O te debería llamar Tomás? —enunció Teresa con un evidente tono de búsqueda de pelea. La espada brilló por la acción de las luces de un pequeño grupo de faros cercanos

Marcos sonrió por unos momentos. Tomás era su segundo nombre y lo usaba con algunos de sus amigos y familiares cercanos antes de su transformación. Conocía a Teresa de esa época, incluso sus hermanos actuales lo habían llamado así. Era una táctica errónea para conseguir su ira.

—Puedes llamarme como desees. A final de cuentas el nombre solo es el identificativo al que tú estás normalizada a llamarme.

Teresa se mordió el labio inferior con molestia. Definitivamente no esperaba ese tipo de respuesta, planeaba que se enojara y bajara la guardia para aprovechar el ataque con una mejor oportunidad—. La guerra entre los vampiros y los sobrevivientes humanos está por iniciar

—¿Humanos? —indagó Prudence con una risa infantil—. Según tenía entendido también esas infames criaturas están aliadas con todas las comidas como ustedes, sin contar a los demás —concluyó entornando sus ojos

—Pero también hay uno de los suyos que se encuentra peleando a nuestro lado, Julia. Ella ha sido un dolor de cabeza para ustedes—completó Simón. Tanto el rostro de Prudence como el de Marcos cambiaron de facciones y se mostraron furia, el solo hecho de recordar a esa mujer les llenaba de rabia, ya que había causado demasiados problemas como para poder dejarla morir en paz.

—Parece que has dado en el clavo, Simón —concluyó Teresa sonriendo con placer al ver que había algo que en verdad les irritaba.

—Puede ser que tengan razón, la guerra es algo que ya sabíamos se aproximaba, deberían darse cuenta de que en la ciudad fantasma se están organizando los fuertes y los preparativos, todos mis hermanos están preparados para lo que planean hacer ustedes. Así que creo lo mejor es, que sus compañeros se preparen ya que ninguno de ustedes saldrá de aquí con vida.

—¿En serio? —declaró Simón sacaba de su chaqueta un par de cadenas las cuales empezó a agitar en el aire. Teresa ejecutó varios mandobles a su espada de forma amenazante y la facción de sus ojos irradió ira.

Marcos resonó los huesos de sus manos y cuello. Por su parte, Prudence reía con placer al ver que se iba a dar una gran pelea con resultados inauditos.

De un rápido movimiento Teresa saltó en dirección de Marcos con toda fuerza, su mano derecha sostenía con potencia la espada qué se dirigió agresivamente hacia el cuello de Marcos, sin embargo, el vampiro de un rápido movimiento extendió su mano izquierda; y, para sorpresa de ambos humanos, el mandoble fue detenido sin mucho esfuerzo. Teresa enarcó su ceja derecha ante la situación en la cual se encontraba, mientras intentaba ignorar la risa aguda que Prudence generaba en ese momento.

Teresa reaccionó rápidamente con una fuerte patada en dirección del muslo del vampiro, para su sorpresa la resistencia muscular del enemigo era mayor a lo esperado y sintió como sus nervios saltaban del dolor. Marcos sintió como su pierna se movía varios milímetros sin que lo deseara, a pesar de la debilidad humana, el ataque había tenido efecto. Soltó la espada y se alejó, enseguida notó como una quemadura liviana se mostraba en su palma, producto de alguna bendición en la misma.

—¿Acaso planeas ver todo desde el segundo asiento? —preguntó Marcos con impaciencia. Los planes que tenía debían lograrse rápidamente, sus hermanos lo esperaban para iniciar la totalidad.

Simón no respondió ante la provocación con palabras, sus manos estiraron las cadenas que tenía en su mano, las cuales con ligeros movimientos se separaron en dos, una de las cuales golpeó el pecho del enemigo. Marcos no esperaba ambas cadenas, por lo que se alejó y llevó su mano al pecho, las armas benditas que llevaban sus contrincantes eran un problema, maldijo a Kozlov por ello. Si hubiera cumplido su trabajo a cabalidad nada de esto estuviera pasando.

Teresa y Simón se lanzaron al ataque con rápidos movimientos de arma ofensivos que buscaban lograr una herida fatal en el enemigo, consiguiendo así su abertura para eliminar totalmente. Estaban seguros que Prudence no sería un problema mayor para ellos, después de todo vampiros de mayores rangos que ella habían perecido en sus manos.

Marcos evadía la velocidad con la que lo atacaban, notaba las técnicas que usaban, fueron entrenados por sus enemigos. Sonrió ante ello, una vez que el plan finalizara, toda la existencia estaría a sus pies—. ¿Cuál es su verdadero objetivo? ¿Creen que eliminándome a mí podrán retomar el control de la Tierra?

—Considéralo un favor —respondió Teresa con un mandoble de la espada que rasgó el ropaje de Marcos. Este al notar ello suspiró con molestia, la mayoría de ropa del planeta se encontraba en estado deplorable, ahora tenía que ver cómo arreglar su vestimenta.

—No tienen la capacidad para vencerme y lo saben

—Los rumores de tu fuerza son exagerados Marcos. Sabemos que el asesinato que realizaste fue en conjunto de tus hermanos.

Marcos le miró por unos breves segundos antes de desviar la mirada con desdén. Era evidente las noticias recorrían el mundo a pesar que la tecnología de mensajería instantánea había sido abatida tiempo atrás.

—El asesinato del Maestre y su guardia personal fue planificada en conjunto con tus hermanos. Sin embargo, el rumor de que fuiste solamente tú recorrió todo lugar de resistencia, mermando así el valor de los humanos sobrevivientes. Conocemos la verdad y por ello no eres una gran ofensa para nosotros.

—Ese viejo tenía ideas anticuadas sobre los humanos. Eran envases llenos de sangre, pero nunca consideró que no eran renovables. Nuestra oferta es más considerable en racionar nuestra fuente de alimento y energía. Sí, mis hermanos estuvieron ahí, pero ellos no participaron, lastimosamente tus informantes no tienen buen acceso a la información.

Teresa se mordió la lengua para evitar continuar en la provocación. Dio dos mandobles rápidos cerca del cuello del vampiro, fallando por escasos centímetros. Simón envolvió una de las cadenas alrededor del brazo, la cual con la presión inició una quemadura en el brazo del vampiro, una pequeña hilera de humo se observaba. Marcos gruñó ante el dolor, definitivamente sentía que la cadena estuviera cubierta de un ácido.

Ella se acercó ante la abertura de su enemigo, pero Marcos generó una onda de choque desde su mano derecha que lanzó a la joven contra un grupo de cajas de basura sucias. Alejado de su enemiga tomó la cadena con su mano y la acercó con fuerza trayendo a Simón a su cercanía y de un fuerte golpe con su pie rompió la pierna del humano, el cual cayó al suelo en medio de un grito de dolor.

Prudence profirió un bostezo y se escondió en medio de los árboles, era la mejor oportunidad para alejarse de ese lugar, ahora que Marcos había empezado a usar sus habilidades de vampiro, era preferible alejarse de su presa.

Teresa se levantó de entre las cajas de basura y notó una herida en su abdomen, al caer con fuerza una de las varillas de metal que estaban entre la basura le había causado un corte de profundidad considerable. El dolor aumentaba, pero tenía que ir en ayuda de su amigo antes que fuera asesinado.

Simón intentaba alejarse de Marcos, estaba herido y no tenía forma alguna de defenderse o atacar de darse el caso. Su cadena cayó sonoramente al piso cuando fue liberada del brazo del contrincante—. ¡Aléjate! —gritó

Teresa tomó su espada para detener a Marcos de su cruel objetivo de ataque, pero se detuvo de lleno al notar como al frente suyo Prudence le miraba con una sonrisa que mostraba sus blancos dientes—. No te entrometas en esto

Marcos tomó al humano del cuello y lo elevó en el aire. Simón movía sus piernas con desesperación y dolor, la pierna rota le pedía atención con urgencia al mismo tiempo que sentía como la presión de la mano en el cuello empezaba a cortarle la respiración. Antes de poder realizar algo notó como una calidez invadía su pecho, la mano de Marcos estaba atravesando su piel sin que pudiera hacer nada. Atrás de su enemigo notó como Teresa intentaba alejar a Prudence para ir en su ayuda, sabía que era en vano, estaba condenado y ella no podría hacer nada, la única esperanza que tenía era que lo mordiera.

            Marcos movió su mano sin quitarla de entre la piel de su enemigo y rápidamente, en dirección inferior continuó rasgando su piel hasta la altura de su abdomen. Al notar como el cuerpo de su enemigo temblaba lo soltó del cuello y lo dejó caer pesadamente.

El sonido de un grupo de pasos comenzó a resonar en el ambiente, eran tres, no, cuatro pares de zapatos que se acercaban al lugar. Marcos sonrió, todo estaba yendo conforme al plan y en el tiempo pactado. Dio la espalda a su enemigo caído y notó como Prudence mantenía ocupada a Teresa para que el plan no fuera destruido por situaciones no considerados.

Dos hombres de trajes formales de color negro se acercaban por un costado, al lugar opuesto dos mujeres de vestidos largos y anchos, color crema con encajes amplios realizaban la misma acción. Los cuatro recién llegados llevaban máscaras blancas victorianas que les brindaban un aspecto totalmente alejado al de la realidad. De breves pasos y sin mencionar una sola palabra cada uno de ellos tomó una de las extremidades de Simón en estado inconsciente y se lo empezaban a llegar

—¡Aléjense de él! —gritó Teresa con dos mandobles en dirección de Prudence sin lograr su objetivo. La vampiresa sonrió al notar que la desesperación minimizaba sus oportunidades de herirla.

Marcos giró en dirección de Teresa, la cual notó como Prudence corría en dirección de los arboles con su risa infantil—. ¡Te mataré Marcos! —gritó en cuanto notó que estaba cerca

—No lo harás, no está predestinado de esa forma, sin embargo, tanto tú como Simón han jugado un papel importante en todo el camino. Cuando inicié este proceso fue difícil que muchos estuvieran de acuerdo por lo que lograr que ustedes los eliminaran fue fácil. Aunque el crédito no es del todo mío

—No me interesa en lo absoluto —sentenció con firmeza. Dio dos pasos rápidos y con su espada intentó generar un corte en su enemigo. Su pupila se expandió al notar como su enemigo ya no estaba al frente sino a su costado, antes de poder reaccionar notó como tomaron su brazo derecho y lo forzaron hacia la parte posterior, el dolor en su cuerpo causó que soltara la espada al suelo, la cual cayó con fuerza, notó como la energía que la rodeaba por la bendición se dilapidaba, solo significaba que quien la había bendecido estaba muerto o la había disipado.

La mano izquierda de Simón cruzó su pecho de izquierda a derecha, el sentir el roce de sus pechos con la extremidad de su enemigo causó una reacción química incontrolable en su cuerpo, se maldijo para adentro, no podía aceptar que aún sintiera algo y menos en esa situación. Estaba atrapada y a merced del enemigo.

Enseguida sintió como Marcos respiraba sobre su cuello, por primera vez notaba como la respiración de su enemigo parecía la de un humano y todo su ser añoró el pasado con ansias infinitas.

—Sé que es lo que pasa por tu mente —declaró Marcos con un susurro en el oído de Teresa

            —¿En serio? —declaró con voz baja. Enseguida levantó su cabeza con fuerza y golpeó la quijada de su enemigo, lo cual liberó su cuerpo de los brazos por unos instantes. Ella levantó su pie derecho y le dio una patada en la entrepierna, causando que diera un paso hacia atrás.

Teresa al liberarse de su captor intentó alcanzar su espada rápidamente, pero notó como a su izquierda Marcos le miraba con enojo y de un movimiento en su hombro fue lanzada al piso, cayendo sobre su espalda. Marcos tomó la espada con molestia y en un breve segundo atravesó la mano de Teresa con la espada, aprisionándola en el piso. La chica profirió un grito de dolor.

Marcos se arrodilló al frente de su enemiga, su mano izquierda aprisionó el brazo derecho de la joven en el mismo instante que su mano derecha comenzaba a deslizarse por su muslo con evidente lujuria

—Me has llamado monstruo varias veces ¿Qué te parece si ahora me comporto así? —culminó su sentencia. Su mano derecha continuó subiendo rápidamente.

—¡No te atrevas! ¡Suéltame! —gritaba y rogaba con impotencia. Dos lágrimas cayeron por sus mejillas, estaba aterrada y temía lo peor.

—Los vampiros tenemos ciertas necesidades —

Teresa rogaba morir en ese instante. No quería ver ni sentir lo que iba a suceder.

—Hay algo que no sabes….

Teresa escuchó esas palabras con temor. Estaba aterrada

—Te voy a contar un pequeño secreto —susurró Marcos en el oído de Teresa, ella notó como la mano del vampiro permanecía en la parte superior de su muslo sin moverse

Teresa quiso decir algo, pero sintió como su cuerpo se estremecía por un dolor. Los colmillos de Marcos le atravesaban el cuello. Miró al cielo y notó como la luna empezaba a tomar un color azulado oscuro, una anomalía antinatural, quizá como lo que tenía encima.

— El maestre no está muerto

 

NOTAS DEL AUTOR

Antes me lancen algo encima, quiero aclarar que la narrativa original se enfocaba en una sola historia. Sin embargo, tras analizarlo he decidido dividirlo en dos partes para que no sea muy largo. Ansío les haya gustado y me digan que les pareció. Espero iniciar con la segunda parte de la historia muy pronto.