Día actual
—Parece que te quedaste pensando en
tú pasado —declaró Simón mirando con desdén a su enemigo ya que notaba como
pese a la situación era abrazado por Prudence sin tomar énfasis en algo
adicional. A su lado se ubicaba Teresa que sostenía en sus manos la espada forjada
con el fin básico de eliminar toda criatura sobrenatural. Tiempo atrás se había
jurado matar a Marcos y a cada vampiro que osara pasear por su camino.
Prudence era una joven de cabello
negro lacio cuya longitud seguía hasta por debajo de los hombros, ojos oscuros
como la misma noche y una sonrisa cautivadora, lo cual, sumado a un cuerpo
escultural y bien proporcionado, dejaría sin aliento a cualquier ser masculino,
o femenino de ser el caso. Por otra parte, Marcos era joven de cabello negro y
ojos castaños que combinaban en su mirada cubierta de seriedad. Su estatura era
muy superior a la media de su especia, combinaba con su tez definida por
músculos.
Al lado contrario estaba Teresa,
una joven de cabello grisáceo y ojos color miel, tez blanca y unos labios
provocativos. Simón era de la misma estatura que su acompañante, cabello y ojos
tonalidad castaño oscuro, fornido.
—¿El pasado? —preguntó Marcos con
evidente molestia—. Eso solo es una vaga ilusión de nuestras anteriores vidas,
si tomamos en cuenta que viviremos toda la eternidad, no es de sorprenderse que,
para ustedes, criaturas efímeras, el pasado sea algo de importancia
—¿Crees que tienes la de ganar
Marcos? ¿O te debería llamar Tomás? —enunció Teresa con un evidente tono de
búsqueda de pelea. La espada brilló por la acción de las luces de un pequeño
grupo de faros cercanos
Marcos sonrió por unos momentos.
Tomás era su segundo nombre y lo usaba con algunos de sus amigos y familiares
cercanos antes de su transformación. Conocía a Teresa de esa época, incluso sus
hermanos actuales lo habían llamado así. Era una táctica errónea para conseguir
su ira.
—Puedes llamarme como desees. A
final de cuentas el nombre solo es el identificativo al que tú estás
normalizada a llamarme.
Teresa se mordió el labio inferior
con molestia. Definitivamente no esperaba ese tipo de respuesta, planeaba que
se enojara y bajara la guardia para aprovechar el ataque con una mejor
oportunidad—. La guerra entre los vampiros y los sobrevivientes humanos está
por iniciar
—¿Humanos? —indagó Prudence con una
risa infantil—. Según tenía entendido también esas infames criaturas están aliadas
con todas las comidas como ustedes, sin contar a los demás —concluyó entornando
sus ojos
—Pero también hay uno de los suyos que
se encuentra peleando a nuestro lado, Julia. Ella ha sido un dolor de cabeza
para ustedes—completó Simón. Tanto el rostro de Prudence como el de Marcos
cambiaron de facciones y se mostraron furia, el solo hecho de recordar a esa
mujer les llenaba de rabia, ya que había causado demasiados problemas como para
poder dejarla morir en paz.
—Parece que has dado en el clavo, Simón
—concluyó Teresa sonriendo con placer al ver que había algo que en verdad les
irritaba.
—Puede ser que tengan razón, la
guerra es algo que ya sabíamos se aproximaba, deberían darse cuenta de que en
la ciudad fantasma se están organizando los fuertes y los preparativos, todos
mis hermanos están preparados para lo que planean hacer ustedes. Así que creo
lo mejor es, que sus compañeros se preparen ya que ninguno de ustedes saldrá de
aquí con vida.
—¿En serio? —declaró Simón sacaba
de su chaqueta un par de cadenas las cuales empezó a agitar en el aire. Teresa ejecutó
varios mandobles a su espada de forma amenazante y la facción de sus ojos irradió
ira.
Marcos resonó los huesos de sus
manos y cuello. Por su parte, Prudence reía con placer al ver que se iba a dar
una gran pelea con resultados inauditos.
De un rápido movimiento Teresa saltó
en dirección de Marcos con toda fuerza, su mano derecha sostenía con potencia la
espada qué se dirigió agresivamente hacia el cuello de Marcos, sin embargo, el
vampiro de un rápido movimiento extendió su mano izquierda; y, para sorpresa de
ambos humanos, el mandoble fue detenido sin mucho esfuerzo. Teresa enarcó su
ceja derecha ante la situación en la cual se encontraba, mientras intentaba
ignorar la risa aguda que Prudence generaba en ese momento.
Teresa reaccionó rápidamente con
una fuerte patada en dirección del muslo del vampiro, para su sorpresa la
resistencia muscular del enemigo era mayor a lo esperado y sintió como sus
nervios saltaban del dolor. Marcos sintió como su pierna se movía varios milímetros
sin que lo deseara, a pesar de la debilidad humana, el ataque había tenido
efecto. Soltó la espada y se alejó, enseguida notó como una quemadura liviana se
mostraba en su palma, producto de alguna bendición en la misma.
—¿Acaso planeas ver todo desde el
segundo asiento? —preguntó Marcos con impaciencia. Los planes que tenía debían
lograrse rápidamente, sus hermanos lo esperaban para iniciar la totalidad.
Simón no respondió ante la
provocación con palabras, sus manos estiraron las cadenas que tenía en su mano,
las cuales con ligeros movimientos se separaron en dos, una de las cuales
golpeó el pecho del enemigo. Marcos no esperaba ambas cadenas, por lo que se
alejó y llevó su mano al pecho, las armas benditas que llevaban sus
contrincantes eran un problema, maldijo a Kozlov por ello. Si hubiera cumplido
su trabajo a cabalidad nada de esto estuviera pasando.
Teresa y Simón se lanzaron al
ataque con rápidos movimientos de arma ofensivos que buscaban lograr una herida
fatal en el enemigo, consiguiendo así su abertura para eliminar totalmente.
Estaban seguros que Prudence no sería un problema mayor para ellos, después de
todo vampiros de mayores rangos que ella habían perecido en sus manos.
Marcos evadía la velocidad con la
que lo atacaban, notaba las técnicas que usaban, fueron entrenados por sus
enemigos. Sonrió ante ello, una vez que el plan finalizara, toda la existencia
estaría a sus pies—. ¿Cuál es su verdadero objetivo? ¿Creen que eliminándome a
mí podrán retomar el control de la Tierra?
—Considéralo un favor —respondió
Teresa con un mandoble de la espada que rasgó el ropaje de Marcos. Este al
notar ello suspiró con molestia, la mayoría de ropa del planeta se encontraba
en estado deplorable, ahora tenía que ver cómo arreglar su vestimenta.
—No tienen la capacidad para
vencerme y lo saben
—Los rumores de tu fuerza son
exagerados Marcos. Sabemos que el asesinato que realizaste fue en conjunto de
tus hermanos.
Marcos le miró por unos breves
segundos antes de desviar la mirada con desdén. Era evidente las noticias
recorrían el mundo a pesar que la tecnología de mensajería instantánea había
sido abatida tiempo atrás.
—El asesinato del Maestre y su
guardia personal fue planificada en conjunto con tus hermanos. Sin embargo, el
rumor de que fuiste solamente tú recorrió todo lugar de resistencia, mermando
así el valor de los humanos sobrevivientes. Conocemos la verdad y por ello no
eres una gran ofensa para nosotros.
—Ese viejo tenía ideas anticuadas
sobre los humanos. Eran envases llenos de sangre, pero nunca consideró que no
eran renovables. Nuestra oferta es más considerable en racionar nuestra fuente
de alimento y energía. Sí, mis hermanos estuvieron ahí, pero ellos no
participaron, lastimosamente tus informantes no tienen buen acceso a la
información.
Teresa se mordió la lengua para
evitar continuar en la provocación. Dio dos mandobles rápidos cerca del cuello
del vampiro, fallando por escasos centímetros. Simón envolvió una de las
cadenas alrededor del brazo, la cual con la presión inició una quemadura en el
brazo del vampiro, una pequeña hilera de humo se observaba. Marcos gruñó ante
el dolor, definitivamente sentía que la cadena estuviera cubierta de un ácido.
Ella se acercó ante la abertura de
su enemigo, pero Marcos generó una onda de choque desde su mano derecha que
lanzó a la joven contra un grupo de cajas de basura sucias. Alejado de su
enemiga tomó la cadena con su mano y la acercó con fuerza trayendo a Simón a su
cercanía y de un fuerte golpe con su pie rompió la pierna del humano, el cual
cayó al suelo en medio de un grito de dolor.
Prudence profirió un bostezo y se
escondió en medio de los árboles, era la mejor oportunidad para alejarse de ese
lugar, ahora que Marcos había empezado a usar sus habilidades de vampiro, era
preferible alejarse de su presa.
Teresa se levantó de entre las
cajas de basura y notó una herida en su abdomen, al caer con fuerza una de las
varillas de metal que estaban entre la basura le había causado un corte de
profundidad considerable. El dolor aumentaba, pero tenía que ir en ayuda de su
amigo antes que fuera asesinado.
Simón intentaba alejarse de Marcos,
estaba herido y no tenía forma alguna de defenderse o atacar de darse el caso.
Su cadena cayó sonoramente al piso cuando fue liberada del brazo del
contrincante—. ¡Aléjate! —gritó
Teresa tomó su espada para detener
a Marcos de su cruel objetivo de ataque, pero se detuvo de lleno al notar como
al frente suyo Prudence le miraba con una sonrisa que mostraba sus blancos
dientes—. No te entrometas en esto
Marcos tomó al humano del cuello y
lo elevó en el aire. Simón movía sus piernas con desesperación y dolor, la
pierna rota le pedía atención con urgencia al mismo tiempo que sentía como la
presión de la mano en el cuello empezaba a cortarle la respiración. Antes de
poder realizar algo notó como una calidez invadía su pecho, la mano de Marcos
estaba atravesando su piel sin que pudiera hacer nada. Atrás de su enemigo notó
como Teresa intentaba alejar a Prudence para ir en su ayuda, sabía que era en
vano, estaba condenado y ella no podría hacer nada, la única esperanza que
tenía era que lo mordiera.
Marcos movió su mano sin quitarla de
entre la piel de su enemigo y rápidamente, en dirección inferior continuó rasgando
su piel hasta la altura de su abdomen. Al notar como el cuerpo de su enemigo
temblaba lo soltó del cuello y lo dejó caer pesadamente.
El sonido de un grupo de pasos
comenzó a resonar en el ambiente, eran tres, no, cuatro pares de zapatos que se
acercaban al lugar. Marcos sonrió, todo estaba yendo conforme al plan y en el
tiempo pactado. Dio la espalda a su enemigo caído y notó como Prudence mantenía
ocupada a Teresa para que el plan no fuera destruido por situaciones no
considerados.
Dos hombres de trajes formales de
color negro se acercaban por un costado, al lugar opuesto dos mujeres de vestidos
largos y anchos, color crema con encajes amplios realizaban la misma acción.
Los cuatro recién llegados llevaban máscaras blancas victorianas que les brindaban
un aspecto totalmente alejado al de la realidad. De breves pasos y sin
mencionar una sola palabra cada uno de ellos tomó una de las extremidades de
Simón en estado inconsciente y se lo empezaban a llegar
—¡Aléjense de él! —gritó Teresa con
dos mandobles en dirección de Prudence sin lograr su objetivo. La vampiresa
sonrió al notar que la desesperación minimizaba sus oportunidades de herirla.
Marcos giró en dirección de Teresa,
la cual notó como Prudence corría en dirección de los arboles con su risa
infantil—. ¡Te mataré Marcos! —gritó en cuanto notó que estaba cerca
—No lo harás, no está predestinado
de esa forma, sin embargo, tanto tú como Simón han jugado un papel importante en
todo el camino. Cuando inicié este proceso fue difícil que muchos estuvieran de
acuerdo por lo que lograr que ustedes los eliminaran fue fácil. Aunque el
crédito no es del todo mío
—No me interesa en lo absoluto —sentenció
con firmeza. Dio dos pasos rápidos y con su espada intentó generar un corte en
su enemigo. Su pupila se expandió al notar como su enemigo ya no estaba al
frente sino a su costado, antes de poder reaccionar notó como tomaron su brazo
derecho y lo forzaron hacia la parte posterior, el dolor en su cuerpo causó que
soltara la espada al suelo, la cual cayó con fuerza, notó como la energía que
la rodeaba por la bendición se dilapidaba, solo significaba que quien la había bendecido
estaba muerto o la había disipado.
La mano izquierda de Simón cruzó su
pecho de izquierda a derecha, el sentir el roce de sus pechos con la extremidad
de su enemigo causó una reacción química incontrolable en su cuerpo, se maldijo
para adentro, no podía aceptar que aún sintiera algo y menos en esa situación. Estaba
atrapada y a merced del enemigo.
Enseguida sintió como Marcos
respiraba sobre su cuello, por primera vez notaba como la respiración de su
enemigo parecía la de un humano y todo su ser añoró el pasado con ansias
infinitas.
—Sé que es lo que pasa por tu mente
—declaró Marcos con un susurro en el oído de Teresa
—¿En serio? —declaró con voz baja. Enseguida
levantó su cabeza con fuerza y golpeó la quijada de su enemigo, lo cual liberó
su cuerpo de los brazos por unos instantes. Ella levantó su pie derecho y le dio
una patada en la entrepierna, causando que diera un paso hacia atrás.
Teresa al liberarse de su captor
intentó alcanzar su espada rápidamente, pero notó como a su izquierda Marcos le
miraba con enojo y de un movimiento en su hombro fue lanzada al piso, cayendo sobre
su espalda. Marcos tomó la espada con molestia y en un breve segundo atravesó
la mano de Teresa con la espada, aprisionándola en el piso. La chica profirió
un grito de dolor.
Marcos se arrodilló al frente de su
enemiga, su mano izquierda aprisionó el brazo derecho de la joven en el mismo
instante que su mano derecha comenzaba a deslizarse por su muslo con evidente
lujuria
—Me has llamado monstruo varias
veces ¿Qué te parece si ahora me comporto así? —culminó su sentencia. Su mano
derecha continuó subiendo rápidamente.
—¡No te atrevas! ¡Suéltame! —gritaba
y rogaba con impotencia. Dos lágrimas cayeron por sus mejillas, estaba aterrada
y temía lo peor.
—Los vampiros tenemos ciertas
necesidades —
Teresa rogaba morir en ese
instante. No quería ver ni sentir lo que iba a suceder.
—Hay algo que no sabes….
Teresa escuchó esas palabras con
temor. Estaba aterrada
—Te voy a contar un pequeño secreto
—susurró Marcos en el oído de Teresa, ella notó como la mano del vampiro
permanecía en la parte superior de su muslo sin moverse
Teresa quiso decir algo, pero
sintió como su cuerpo se estremecía por un dolor. Los colmillos de Marcos le atravesaban
el cuello. Miró al cielo y notó como la luna empezaba a tomar un color azulado
oscuro, una anomalía antinatural, quizá como lo que tenía encima.
— El maestre no está muerto
NOTAS DEL AUTOR
Antes me lancen algo encima, quiero
aclarar que la narrativa original se enfocaba en una sola historia. Sin
embargo, tras analizarlo he decidido dividirlo en dos partes para que no sea
muy largo. Ansío les haya gustado y me digan que les pareció. Espero iniciar
con la segunda parte de la historia muy pronto.