—Kurt
¿Qué te sucede? —indagó Helen con evidente sorpresa, en cuestión de segundos el
nivel de seguridad de él había caído drásticamente. Kurt se encontraba arrimado
con fuerza a una de las paredes cercanas, su semblante era pálido y la mirada
posesionada del suelo, notó como su labio inferior temblaba de una forma que
denotaba el terror que recorría en su interior.
Karina
torció su mirada con molestia ante la escena que está presenciando en ese
momento, la molestia invadió su ser. Estaba cansada que algunas de sus víctimas
más importantes reaccionaran con temor al conocer su verdadero origen, su padre
era el antecedente a que sus enemigos perdieran el valor para enfrentarla.
Siempre ansiaba que temblarán ante su poder y su propio nombre, pero quizá
estaba destinada a ser la sombra del legado de su padre. Movió su lengua por la
parte interna de sus dientes aceptando la realidad.
—El maestre —respondió
Kurt en medio de un respiro amplio—. Es el vampiro absoluto, ya que según la
leyenda fue instaurado por la nada, protegido por la oscuridad, apadrinado por
la muerte y un acérrimo familiar de los cuatro jinetes —declaró con un
movimiento involuntario de su mano izquierda, un resultado evidente del
nerviosismo.
—¿Y
ella es hija de ese sujeto? —declaró Helen con desprecio y evidente
desconocimiento. Su mirada se posó en los ojos de la joven vampiresa y la
escaneó rápidamente, no notaba nada distinto a otros vampiros que se había enfrentado
o eliminado, como sucedió minutos atrás.
—Tienes
muchas agallas para expresarte de esa manera de mi ilustre padre — sentenció Karina
acercándose con velocidad media a la joven. —Me agradas
El
mandoble de la espada de Karina se reflejó por la brillante y blanca luz de
luna. Helen saltó en dirección del cuello de su enemiga con la intención de
lograr decapitar a su enemiga, pero la evadió sin mayor esfuerzo y velocidad.
—Debo
aceptar y darte el crédito de que eres muy hábil, por eso lograste eliminar a
mis súbditos. Sin embargo, no eres nada en frente mío —declaró con una fuerte
risa de burla. El grito de furia que generó Tomás se logró escuchar en la
superficie que se encontraban ellos.
—Qué
demonios fue eso —pensó Kurt al presentir, con evidente rabia, que la situación
iba a empeorar
—Lamento
la suerte de ambos, pero no tengo tiempo para continuar esto— completó Karina sacando
un cuchillo largo de entre su ropa, en el sector del busto de su vestido negro—.
Sería una molestia que mi padre se enoje
—¿Acaso
crees que nos puedes derrotar? —profirió en medio de molestia Kurt, que se
encontraba nuevamente de pie alejado de la pared. Había conseguido fuerzas
desde el fondo de su ser
—Te
recuperas de forma rápida, eso es interesante. No pareces un simple humano, ya
que la mayoría seguirían llenos de terror sin posibilidad de movimiento. Vaya
parejita que me encuentro —se mofó Karina con sarcasmo
—No
somos pareja —declararon ambos al unísono, sus rostros tomaron un color rojizo
más fuerte. Karina tuvo la impresión de que estaba luchando con niños inmaduros
de escuela primaria.
Karina
se lanzó en contra de Helen con su arma, pero la misma fue detenida con la
espada. Sintió la fuerza que ejercía la vampiresa, Kurt desde el costado
intentó atacar con una estaca en la espalda, pero antes de lograrlo la pierna
derecha de su contendiente la detuvo de golpe, causando que la estaca caiga. La
enemiga propinó un fuerte ataque con su pierna en el estómago, por lo que cayó
al suelo adolorido.
Helen
provocó más fuerza en la espada logrando que Karina retroceda, sin perder
tiempo causó nuevos mandobles en dirección de la hija del maestre, la cual
estaba en apuros por la fuerza superior que tenía la joven. Helen, por su parte
y en su mente, estaba segura que en pocos instantes acabaría con ella.
Karina
principió como la fuerza de la noche de St. Vigeous inundaba su cuerpo,
enseguida todo su cuerpo se llenó de un cosquilleo ancestral y sabía que
significaba eso. De un movimiento ágil guardó distante de la enemiga y lanzó su
arma al suelo.
Kurt
se incorporó, aún adolorido, y quedó sorprendido al notar el cambio de
seguridad en el rostro de la vampiresa. Helen, sin perder tiempo se lanzó para
atacar, pero la vampiresa detuvo la espada con una mano, dejando en frío a la joven.
De improvisto y con un giro de la mano, quebró la espada en dos pedazos que cayeron
al suelo.
Kurt
tomó del abdomen a la joven mientras le alejaba de la vampiresa.
—No
tengo tiempo para gastarlo con ustedes, un nuevo integrante ha nacido y debo asistir
a su auge. —completó sin dar importancia a los dos humanos, de improvisto y sin
perder tiempo, se echó a correr por una calle a toda velocidad.
—¿Cómo
es posible que haya destruido la espada? —preguntó Helen en voz alta sin poder
creerlo
—Eso
no importa en este momento. Algo sucedió que le brindó mayor poder, si sucede
lo mismo con todos los vampiros que están en los alrededores, estaremos en
reales problemas —declaró enseguida. —Conozco alguien que arregla espadas, es
una opción viable
—Creo
que no voy a preguntar a qué te dedicas. Sin embargo, lo más seguro es que la
persona indicas este muerto —completó Helen de forma pesimista
—Lo
dudo, si hay alguien que pudiera enfrentar todo este peligro definitivamente es
él —declaró enseguida. —Tiene una fuerza increíble
—Está
bien —declaró Helen tomando los pedazos de su espada. —Vamos
/*/
El
maestre se encontraba mirando como la herida del mordisco que le había hecho a Tomás,
empezaba a desvanecerse poco a poco. Fue entonces cuando a rápidos movimientos,
tanto como Keanu y Sofía arribaron a ese lugar, y miraron al nuevo integrante
familiar.
—Aquel
chico, al menos que recuerde mal, se encontraba en la calle a la que salimos
algunas horas atrás —declaró Keanu mirando con interés. —Me sorprende que haya
podido sobrevivir hasta este lugar tan apartado
—Es
uno de vuestros hermanos, obviamente si cuando era humano era poderoso, más
ahora que es vampiro —declaró el maestre con evidente orgullo
—Lamento
llegar tarde —declaró Karina caminando de forma elegante. —Uy, ¿Ese es el nuevo?
Está muy guapo
—La
conversión ha comenzado —enunció el maestre
La
herida de Tomás desapareció por completó y un suave color crema oscuro empezó a
cubrir todo su cuerpo, desintegrando la ropa a su contacto. Al final quedó
completamente desnudo, ante la evidente curiosidad de los presentes. Poco a
poco ese color crema fue tomando una tonalidad oscura hasta desaparecer; en su
lugar quedó el convertido con un pantalón de tela negro, zapatos negros y
camisa de seda verde oscura, su rostro tomó un color rosado.
—Me
preguntó ¿Cuál es el origen de su vestimenta? —declaró Keanu mirando a su
padre, pero pudo constatar ante las expresiones faciales, que él también tenía esa
misma duda.
Los
ojos castaños de Tomás se abrieron lentamente, poco a poco se fueron adaptando
al nivel de luz del lugar en el ambiente oscuro. Notó como los cuatro rostros
le miraban con intriga, sin saberlo eran su nueva familia.
—Hijo
mío, se bienvenido a esta oscura era de sangre y muerte que ha iniciado —expresó
el maestre ayudando a incorporarse
—¿Qué?
—preguntó Tomás con sorpresa en el mismo instante que lentamente se alejaba de
ellos. —¿Qué te hace pensar que soy tú hijo? —continuó con un tono de burla.
—¿A
qué se refiere? —expresó Karina mirando a su padre con evidente intriga
—Soy
tú padre, tú creador —contestó el maestre con un tono de autoridad
—Puede
ser —murmuró Tomás con evidente diversión en su tono. —Pero mi padre no. Mi
padre es humano
—¿Cómo
te atreves? —señaló Sofía con un tono de molestia, su mano se acercó con la
finalidad de darle una bofetada, pero sintió el fino toque de la mano del
maestre, por lo que desistió de su accionar.
—Comprendo.
Ahora eres un vampiro, pero al convertirte en el momento de St. Vigeous causó
que mantuvieras en ti todos los recuerdos de tú vida como humano, como si todavía
fueran presentes.
—Interesante
deducción —señaló Tomás con un fuerte y maleducado bostezo que irritó a sus
tres hermanos. —La luna está en fase llena, parece que será interesante esta
noche —concluyó, dio la espalda a los presentes y sonrió sin que lo miraran.
/*/
La
fachada externa de la casa era un panorama desalentador, cualquier persona que
la viera pensaría que una simple brisa causaría que la casa cayera al piso. Las
paredes se veían cuarteadas y vandalizadas, de igual forma algunos vidrios
estaban destrozados totalmente. A duras penas se alcanzaba a reconocer, en
escasos lugares, las paredes de ladrillo que habían estado pintadas de un color
marfil oscuro. Helen miró a Kurt con desconfianza, incluso para trabajar de
forma clandestina, era un lugar inapropiado.
—Comprendo
que desconfíes, pero no puede estar muerto. Su fuerza es descomunal. Recuerda
que no debes juzgar un libro por su portada —completó Kurt golpeaba un tubo de
metal que lucía sucio, el cual estaba conectado con las tejas de aquella casa.
Tras
pocos segundos, la puerta rechinó mientras se abría lentamente. Ambos
personajes observaron el piso de madera lleno de polvo del suelo. Una mano
joven apareció de la nada y acto seguido, un rostro de un personaje masculino
de veinte años. Enarcó la ceja y miró al joven. —Kurt me sorprende verte aquí
—Estamos
en un peligro inminente, Aren. Actualmente no hay lugar a salvo en este momento
¿Cuál es la sorpresa? —indagó Kurt
Una
risa se generó de la boca del sujeto. Acto seguido observó a Helen y posó su
mirada en los dos pedazos de espada que llevaba en sus manos —¿Quién es la joven
que busca una entrevista con el vampiro? —se mofó por un momento
—Mereces
mayor respeto, ella mató dos vampiros y se enfrentó a una de las hijas del
maestre —contestó Kurt
—Interesante,
¿Cuál es tú nombre? —preguntó Aren con intriga
—Helen
— respondió de forma cortante
—Muy
bien Buffy, vamos a revisar a tú espada—
Helen
no tomó como broma el comentario. Se abrió paso en la puerta e ingresó.
Aren
se acercó a Kurt y susurrando le preguntó. —¿Le dijiste a la joven sobre tú
condición?
—No
—contestó. —Como no hice con la tuya
—Miserable—
murmuró Aren cerrando la puerta con molestia.
Londres, Inglaterra
El
grito de dolor del vampiro se escuchó en los pisos cercanos. Su acompañante le
sostuvo entre sus brazos. Ambos y con horror a la dama en frente suyo. Era una
joven alta de larga cabellera negra que brillaba con la luz de la luna, tenía una
tez blanca y ojos oscuros como un fruto de capulí. Vestía un pantalón de cuero
apretado al cuerpo, una blusa gris escotada y sobre esto un largo abrigo
abierto en dos, sus manos estaban cubiertas por unos guantes oscuros de cuero,
su mano derecha sostenía un látigo con espinas.
—¿Quién
demonios eres tú? —preguntó la vampiresa que sostenía a su compañero herido
—Julia
McFersons— declaró
—¿La
esposa de Kozlov?
—No
pronuncies su sagrado nombre con tú sucia boca —espetó Julia estirando su
látigo que enrolló alrededor del cuello de la joven vampiresa, la cual empezó a
chillar de dolor. Su cuello se tornó en un color rojizo oscuro, tal cual como
si se estuviera quemando.
—¿Qué
demonios tiene ese látigo? —preguntó el vampiro tratando de levantarse, pero el
dolor de aquella herida en el pecho, lo impedía.
—Espinas
santificadas —completó
Salinas, Ecuador
La
señora de cabello blanco abrazaba a su hija con fuerza. Sus ojos estaban llenos
de lágrimas generadas por el temor. No eran por el ser sediento de sangre que
estaba decapitado en el suelo, sino por su asesino, un joven montado en un
caballo negro.
El
jinete vestía una armadura medieval y llevaba una espada en su cinturón del
lado derecho. Miró sin importancia a los dos humanos y continúo con su camino a
través de la pequeña población.

2 comentarios:
Pobre Kurt! me pregunto si traera alguna historia en sus pasado con el maestre para que haya reaccionado de esa manera.
hahaha es cierto! se sonrojaron como chiquillos :v
Helen una dura! para poder darle batalla a ese nivel, tiene experiencia en el arte de matar vampiros, de donde vendrá su linaje?
Nooo su espada y en esos momentos donde todo es mas peligroso! Ojala encuentren alguna nueva cerca o logren repararla pronto
Keanu le hace los fieros a Tomas hahaha
Wow no imagine que Tomas mantendria todos los recuerdos! luego de la conversión
Muy bien Buffy que cargosos hahahaha me hizo reir mucho... Su condicion? jum sospechoso!
Julia se ve elegante!! :Q___- toda una belleza inglesa
Woow armadura medieval en Salinas eso si es epico!
Que cool el capitulo
gracias por escribirlo tan pronto!
Me divertí mucho leyendolo
Un abrazo
Ok, interesante capítulo. Helen me llena de intriga, ¿por qué es tan hábil? Me encantó que se sonrojaran aclarando que no eran pareja, ahí hay algo, no se hagan, de otra forma, ¿por qué sonrojarse? jajajaja
La condición de Aren y Keanu, ¿Serán vampiros que le guardan cierta clase de rencor al maestre? Llego a esta conclusión por Tomás, no me creo que guarde todos sus recuerdos pasados y decida ser manso con el maestre, no señor, no creo que lo haga, quizás exista alguna clase de vampiro que no esté de acuerdo con los planes del maestre y quieran revelarse...
Lo de Buffy me mató, me hizo reír.
Sigo leyendo.
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