El
grito de ira, había resonado en el ambiente, pero colateralmente consiguió que
los vampiros en el sector de impacto dejaran de asesinar a más personas ante la
sorpresa del poder del mismo. No entendían el origen o el motivo por el que les
llamaba la atención, pero si de algo estaban seguros, era que todo proveía un
mejor panorama para ellos.
Keanu
y Sofía notaron la fuerza sobrenatural de aquel grito. Antes de poder lanzar
una conjetura al respecto, observaron con intriga como su padre abandonada el
lugar de reunión con evidente emoción en su rostro. La mueca que se dibujó en
el rostro del maestre fue reconocida por sus hijos, esa felicidad que lo
inundaba era la misma que ellos habían visto antes de ser convertidos en
inmortales. Sofía miró a su hermano con interés y decidió cerrar sus ojos,
quería imaginar el rostro del nuevo miembro de la familia.
Keanu
tomó la copa de sangre de su mano en un solo sorbo. Asentó la copa en un mesón
cercano que lucía con polvo. Su vestimenta consistía en un pantalón negro,
camisa del mismo color y chompa de cuero. Una imagen tradicional para su época
de transformación. Caminó despacio y levantando sus piernas al caminar sobre
tres cadáveres, se acercó a un ventanal para observa la luminosidad y belleza
de la luna. Una fina capa de neblina asomaba por la parte occidental,
definitivamente la noche de St. Vigeous estaba por comenzar.
—¿A
qué se debe el motivo de tu amplia sonrisa? —preguntó Sofía acercándose de
forma serena a su hermano, vestía un vestido rojo con encajes en el mismo tono
oscuro, un vestido característico del siglo XVIII. Las uñas de sus manos
estaban pintadas de un color marrón claro, sus ojos celestes miraban
directamente a su hermano.
—Debes
haber notado con claridad la sonrisa que nuestro padre acaba de generar, al
parecer la inmortalidad llegará hoy mismo —declaró Keanu sonriendo con placer
—Para
mí eso es irrelevante, todos los vampiros formados tras los últimos meses, han
sido unos incompetentes que no pueden hacer nada bien. Realmente no creo que
pueda ser alguien de utilidad pese a St. Vigeous —expresó Sofía de forma fría caminando
al lado contrario de la habitación, se acercó a un joven amordazado, cuyos ojos
estaban llenos de lágrimas de terror.
Tomó
una daga que estaba sobre una piedra y le clavó en el abdomen al joven, cuyos
ojos se dilataron del dolor, de no ser porque estaba amordazado el grito
hubiera sido estridente. Espero unos segundos hasta que le quitó aquella venda
de la boca. Decidió terminar de jugar y desayunar pronto, St. Vigeous no
esperaría. El grito del joven se escuchó varios metros a la redonda.
Tomás
continuaba con rapidez la subida por aquel acantilado con furia, en sus manos
llevaba un tronco grueso que había encontrado, sus ojos estaban rojos por las
lágrimas que había derramado, y únicamente deseaba poder eliminar a tantos
vampiros como su cuerpo le permitiese. Llegó a la salida de aquel lugar y fue
entonces cuando lo observó, el mismo sujeto de la avenida Amazonas estaba
parado en frente, llevaba un pantalón de tela y un abrigo negro que le daba una
imagen imponente.
—Miserable
—gruñó Tomás saliendo a su encuentro con rapidez, sus manos generando presión
en el tronco de sus manos, intentó darle un golpe al sujeto, pero fue detenido
en seco por la mano del individuo al frente, el cual lanzó a Tomás al suelo de
un breve movimiento
—Maldición,
no sirvo para pelear —pensaba Tomás golpeando el suelo con furia, su mente
recordaba las veces que rechazó entrar a cursos de pelea o artes marciales.
—Noté
tu esencia vital en la calle concurrida horas atrás, y sorprendentemente, noté
algo extraño en ti, sin embargo, me desilusiona tú minúscula y casi inexistente
fuerza física —detalló con una pequeña risa el maestre acercándose a Tomás.
—No
me desprecies —gritó Tomás levantándose con una agitada respiración. El maestre
estiró sus brazos para detenerlo, pero para su sorpresa, el humano realizó una
barrida al suelo consiguiendo que perdiera el equilibrio. Tomás sonrió al verlo
que perdería su situación de poder, pero su rostro se congeló en una mueca de
molestia al notar que con una sola mano detuvo la caída y se levantó de nuevo.
—Eres
impredecible, pero ni eso va a servir para poder eliminarme —declaró el
maestre; giró rápidamente y de un rápido movimiento tomó del cuello a Tomás, el
cual pese a forcejear no pudo liberarse de su captor—. Según veo lo que más
odias en este momento son a los vampiros. ¿Qué diría todo el mundo, si tú
fueras uno de ellos? —se mofó el maestre, el temor inundó en el cuerpo del
joven, mientras intentaba escapar a toda costa—. En pocos minutos empezará St.
Vigeous, con ello podrás notar como todos los vampiros del mundo saldrán de sus
hogares para acabar con cada una de las escorias humanas
—Misera…ble
—masculló con furia Tomás mientras empezaba a perder oxígeno en su cuerpo
debido a la mano de su apresador.
La
boca del maestre indicó el par de colmillos blancos afilados que se acercaban a
su cuerpo, sin embargo, como el maestre notó, Tomás dejó de forcejear pese a no
estar inconsciente todavía. Tomás tensó su mano derecha al sentir como esos
dientes atravesaban su piel y empezaban a succionar toda la sangre, tal cual
fuera un asqueroso parásito. Le soltó antes que muera y acercando la boca del
joven, permitió que le mordiera en la mano, convirtiendo a Tomás en un vampiro de
su ejército, pero también uno de sus hijos.
Cuando
la sangre del maestre ingresó a su boca, sintió como la fuerza de St. Vigeous le
inundaba todo su cuerpo. El maestre, tras constatar que había ingresado
suficiente sangre de su cuerpo, colocó el cuerpo del joven sobre la tierra. Miró
al cielo con orgullo, ahora que había empezado la noche, solo era cuestión de
tiempo para que gobernaran el mundo.
México, Distrito Federal
—¿Estás
bien? —preguntó una joven de cabello rubio, llevaba un vestido escotado sin
espaldar. La joven de cabellos castaños, sonrío mientras respondía con dulzura
–Sí—
Un
joven que vestía terno, estaba brindando con sus compañeros, de inmediato regresó
a ver a las dos jóvenes y miró a través de la ventana para observar como
empezaba a llover.
—Algo
malo va a suceder —declaró otro joven que notaba como todas las nubes empezaban
a teñirse de un color negro espeso
El Salvador, San Salvador
Un
chico con lentes y una camiseta se encontraba jugando un juego de Nintendo Switch,
de improvisto sintió un escalofrío en su espalda. Se levantó de un rápido
movimiento de su asiento, ante el asombro de sus amigos que se encontraban a su
alrededor.
—¿Estás
bien? —preguntó de inmediato uno de ellos, asentó un vaso con agua en una mesa
cercana. En la pantalla de la televisión aparecían las temidas letras de Game Over, pero no interesaba eso
a nadie en ese instante. El chico miró por la ventana para observar como un
fuerte viento chocaba contra los árboles del exterior
Costa Rica
La
misteriosa joven corría con desesperación, pocos minutos atrás había estado en la
Playa de Limón, pero ahora se acercaba al sector residencial más cercano. Dos
chicas y un joven corrían atrás de ella, en una carrera sin reloj de un enemigo
imbatible; recordaba cómo había estado divirtiéndose en una fogata en la arena,
cuando de improvisto observaron que entre la oscuridad aparecieron cuatro
siluetas que atacaron a todos, mordiéndoles el cuello y succionando la sangre.
En
su mente trataba de imaginarse a algunas personas con desordenes mentales, pero
no podía ya que sabía lo que eran, vampiros.
Tokio, Japón
Una
joven de cabellos rosados se encontraba leyendo apresuradamente en la librería
de su distrito, buscaba a toda velocidad algún dato específico en un libro
antiguo, en la mesa cercana a ella reposaba una daga afilada con símbolos milenarios
en su mango, miraba a los ventanales en intervalos cortos de tiempo, en estado
de alerta.
Se
detuvo en una hoja, su rostro se iluminó al leer unos datos importantes, arrancó
la respectiva hoja, sabía que a la bibliotecaria no le importaría eso en estos
momentos. Fue entonces cuando escuchó un sonido en la entrada, tomó la daga y
se ocultó entre las sombras.
París, Francia
La
misma frase se repetía a través del móvil El
número al que ha marcado, está fuera de cobertura, comprendía a totalidad
el motivo por el cual se habían dañado todas las líneas de comunicación en el
país. Abrió la cerradura de su vehículo con molestia y bajó del mismo. En su
pantalón llevaba guindada una pistola, completamente consciente de que lo peor
estaba por comenzar.
Unos
ojos rojos miraban la ciudad, mientras una sonrisa inundaba todo su rostro, definitivamente
se lo podría definir como el inicio del final.

2 comentarios:
Hola aqui cumpliendo con lo ofrecido de igualarme :D
Imagino la potencia del grito de Tomás más resonancia del acantilado para que logre detener a por unos momentos el actuar de los vampiros, :O ... el poder de la ira!
Casi inexistente fuerza física hahaha rayos! como diria alguien: so rude!
Lo convirtio!!! OMG pense que se mantendría mas tiempo Tomás, que pasará ahora?
Todo el mundo colapsando al mismo momento, la noche de St. Vigeous its here!
Será que nosotros tambien nos encontramos en el inicio del fin?
Me intriga la chica de Japón :D
Que genial me ya quiero leer el siguiente!!
Saludos
Y yo comentando en el cap anterior que cómo saldrá Tomás de esta situación, pues bien, se convirtió en vampiro XD ironía a más no poder.
Que tontera estar pasando todo eso en noche vieja, uno esperaría pasar con la famila o amigos un rato agradable y en lo que terminó todo.
El grito de Tomás que haya sido algo sobrenatural me intriga muchísimo, qué clase de habilidad extra tendrá? bueno, habilidad física sabemos que no XD.
Me gusto mucho que hayas expandido el territorio y hayas dejado ver lo que pasaba en distintas partes del mundo, es un detalle muy bueno.
Sigo leyendo.
Publicar un comentario